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A los
22 años, María José Moya es la
figura criolla más prominente de las
cuatro ruedas en línea. Es una
velocista pura, con pick en los 200
metros y quien ha trabajado además
con denuedo en los 300 metros, de
manera que hoy domina técnica,
física y mentalmente a plenitud todo
el panorama del sprint de las
carreras en patines. De hecho,
“Pepita’’ fue campeona mundial
juvenil en 2006 y el año pasado
demostró que, lejos de haber sido
una “niña estrella’’, su rendimiento
de talla planetaria se extendió a lo
grande a la serie adulta, cuando en
el Mundial en Guarne dio el gran
salto y alcanzó la presea de bronce
en el doble hectómetro.

Cómo
se logra llegar a la elite mundial?
Con esfuerzo y de la mano de un gran
DT: a María José la entrena el
inolvidable patinador Francisco
“Pancho’’ Fuentes, hoy seleccionador
nacional del equipo de Venezuela, de
manera que su asesoría es de alta
calidad.
La
residencia de Fuentes ha provocado
que la chilena pase largos períodos
entrenando en Venezuela y de hecho,
como ella misma lo explica, “ya casi
soy una más del equipo. Pese a que
en la competencia somos rivales, mi
entrenador nos hace trabajar a todas
por igual, nos entrega las mismas
herramientas a todos. Y quien
destaque será por sus méritos y sus
capacidades, así es que en verdad
con los venezolanos somos verdaderos
compañeros de entrenamiento, me han
aceptado, me han apoyado mucho y en
verdad me siento feliz de entrenar
con ellos porque allá uno está
totalmente concentrado en esto. El
equipo está concentrado desde enero
y hasta diciembre en San Carlos de
Cojebes y no me refiero sólo a los
deportistas, sino también al cuerpo
técnico y el cuerpo médico, de
manera que se da un ambiente
totalmente profesional’’.

En el
último año y medio, María José Moya
ha pasado casi 10 meses en Venezuela
junto a su DT, “y esto no sólo me ha
ayudado a progresar como deportista,
sino también como persona, he
madurado mucho lejos de mi casa, y
aunque echo de menos a mi familia,
me gusta ir allá porque todo es 100
por ciento patín carrera para mí’’,
agrega la gran velocista criolla.
-¿De
tanto entrenar allá, tal vez se nos
termine casando en Venezuela?
“(Risas)…la verdad por ahora estoy
100 por ciento concentrada en el
deporte y nada más. Aunque todo
puede ser, uno nunca sabe lo que
puede ocurrir’’.

La
meta de María José Moya es muy
clara: este fin de semana se le abre
la gran ocasión de clasificar a los
Juegos Panamericanos, en el
selectivo que se realizará en el
patinódromo del Estadio Nacional. Es
la segunda de tres fechas
clasificatorias para nominar al
equipo chileno a Guadalajara, pero
como ya ganó la primera, si se anota
un nuevo triunfo su cupo quedaría
sellado este sábado.
“Hemos
trabajado mucho y si las cosas se
dan, puedo asegurar ahora mismo el
cupo. En verdad nosotros con mi
entrenador estamos trabajando para
ganar la medalla de oro en los
Juegos Panamericanos en los 300
metros. Hay que clasificar ya mismo
y comenzar a preparar los Juegos’’,
agrega la patinadora.

-Su
principal rival es la colombiana
Jercy Puello, recordwoman mundial…
¿Es posible vencerla?
“Jercy
es una muy buena deportista, pero es
un ser humano igual que yo, con las
mismas posibilidades, por lo que
ella es ganable. No es imposible
ganarle. Y los Juegos Panamericanos
van a ser mi gran oportunidad de
hacerlo. Este año tengo el Mundial,
en el que espero estar entre las
cinco primeras en 200 y 300 metros,
y los Juegos Panamericanos, que son
mi gran objetivo. El Mundial, aparte
de su importancia en sí mismo, será
una gran oportunidad de medirme con
mis rivales a nivel americano’’.
María
José Moya se abre paso con mucha
fuerza sobre las cuatro ruedas en
línea. Es una mundialista y su
futuro está totalmente abierto para
llegar a lo más alto de los podios
mundiales y panamericanos. |